
Amigos,
Anticipo mis disculpas por tardar tantos días en escribir, sé que este hecho que no les quitaba el sueño, pero para un servidor no estuvo nada bien, ya que esta forma de compartirles un poco de mi forma de pensar, de mis vivencias, y una que otra ocurrencia es un compromiso que se deberá convertir en algún momento en una disciplina, ya entiendo que como reportero me moriría de hambre, imagínense informando 2 semanas después de algo, ya ni cómo ayudarme, en fin, el tema de hoy ya lo tenía pensado he investigado desde hace un par de semanas, creo que les interesara mucho, los hará reflexionar y reírse un rato de los demás y de sí mismos.
Tiene un par de semanas que se estreno en nuestro país una serie televisiva llamada en ingles “Lie To Me”, que en idioma mexicalpando seria “Miénteme”, la misma versa sobre los descubrimientos que después de años de investigación un psicólogo y psicoanalista del comportamiento del individuo descubrió en razón a los mensajes que manda el ser humano mediante gestos y ademanes.
Esta serie la basan en los libros del Dr. Paul Ekman, un famoso PHD en psicología clínica por la Universidad Adelphi, que después de un año de internado en el Langley Porter Institute Neuropsiquiátrico, y dos años como Oficial de Psicología Clínica en el Ejército de los Estados Unidos, regresó a Langley Porter, donde trabajó desde 1960 hasta 2004, Su investigación sobre la expresión facial y el movimiento del cuerpo se inició en 1954, como tema de su tesis de maestría en 1955 y su primera publicación en 1957.
Vale la pena señalar que el Dr. Ekman ha trabajado para agencias de inteligencia de los Estados Unidos como la CIA y el FBI descifrando el lenguaje corporal de presuntos delincuentes.
Ver la serie tiene su chiste, tomando en cuenta que, según el propio Dr. Ekman, apenas el 0,1% de las personas tiene la capacidad de saber quién miente y que, en la vida real, sus clases cuestan 35 mil dólares, para quien le interese.
La base de su lección está en las emociones tales como; el miedo, la ira, la sorpresa o el desprecio. No importa que la emoción sea negada, cada una de ellas genera cambios involuntarios en las expresiones faciales
Es en base a los estudios que ya les he comentado que se ha podido demostrar que nuestros gestos y ademanes llevan intrínseco la intención de lo que estamos transmitiendo y hasta su veracidad, a lo que el Dr. Ekman llama “micreoexpresiones”
Ahora viene lo más interesante, y para que les de un poco de risa les doy algunos tips:
1.- La Tristeza: No es necesario preguntar al otro si tiene pena o tristeza, ni siquiera se requiere conocerlo con anterioridad, la acción del músculo frontal, encargado de levantar ligeramente la ceja, es una señal inequívoca de tristeza
2.- La Risa y la risa fingida: la risa forzada activa menos músculos que la espontánea, sólo se mueve el músculo entre la boca y el pómulo. Una risa verdadera involucra los músculos del contorno de los ojos.
3.- La Mentira (lyer - lyer) ¿Qué hace un mentiroso (sa)? Se toca el cabello como si quisiera alisarlo, mueve las manos como si le molestaran los dedos, si se sabe la respuesta a una pregunta, levanta las cejas si no, las baja, si estima que su interlocutor mordió el anzuelo, el gesto reconfortante se nota de inmediato. Si se siente perseguido por una pregunta, se muerde el labio como señal de estrés en el momento. Habla con un lenguaje esquivo y distante de un tema que conoce.
Ekman usa un ejemplo clásico para este ítem: Bill Clinton refiriéndose a Mónica Lewinsky como "esa mujer". Todos sabían que Clinton la conocía. Y muy bien.
4.- Miradas y convénceme no? La clase de Ekman no termina en los trucos también derriba mitos. Acá viene la mejor parte, pues se trata de actitudes que parecían obvias de un mentiroso, y no lo son, echa por tierra el mito que dice que evitar la mirada directa es propio de un mentiroso, el Dr. Ekman señala que es todo lo contrario:, quien miente hace contacto visual directo y constante con su interlocutor para verificar en qué momento, de acuerdo con su expresión, se ha convencido de lo que le están diciendo, es más, según el Dr. Ekman, un contacto visual inquebrantable quiere decir que se está lidiando con un mentiroso.
Aquí unas cifras muy curiosas:
Las palabras solo transmiten el 7% del mensaje que queremos transmitir.
El tono de voz transmite del 20% al 30%.
El lenguaje corporal transmite del 60% al 80%.
Conclusión casi el 93% del los mensajes se transmiten por el lenguaje corporal y el tono de voz.
Ekman dice que hay que tener cuidado. Cuando a un niño se le enseña el "buen mentir" para responder, por ejemplo, si hay alguien en casa cuando en realidad está solo, puede que esta enseñanza se convierta en costumbre y, más tarde, no reconozca la diferencia entre la verdad y la mentira.
Desviar los ojos a la izquierda o a la derecha tampoco significa mentir: Más bien, se trata de que la persona está pensando -para bien o para mal- qué palabras decir exactamente. ¿Ser dudoso al hablar? Tampoco es evidencia que se trate de una mentira.
Cruzar los brazos tampoco tiene que ver con estar mintiendo: la mayoría de las veces se trata de una señal de estar a la defensiva o simplemente de tener frío. Tampoco miente necesariamente quien se rasca la oreja
chequen este cuadrito es muy bueno:
| GESTO | LO QUE REFLEJA |
| Acariciarse la mandíbula | Toma de decisiones |
| Entrelazar los dedos | Autoridad |
| Dar un tirón al oído | Inseguridad |
| Mirar hacia abajo | No creer en lo que se escucha |
| Frotarse las manos | Impaciencia |
| Apretarse la nariz | Evaluación negativa |
| Golpear ligeramente los dedos | Impaciencia |
| Sentarse con las manos agarrando la cabeza por detrás | Seguridad en sí mismo y superioridad |
| Inclinar la cabeza | Interés |
| Palma de la mano abierta | Sinceridad, franqueza e inocencia |
| Caminar erguido | Confianza y seguridad en sí mismo |
| Pararse con las manos en las caderas | Buena disposición para hacer algo |
| Jugar con el cabello | Falta de confianza en sí mismo e inseguridad |
| Comerse las uñas | Inseguridad o nervios |
| La cabeza descansando sobre las manos o mirar hacia el piso | Aburrimiento |
| Unir los tobillos | Aprensión |
| Manos agarradas hacia la espalda | Furia, ira, frustración y aprensión |
| Cruzar las piernas, balanceando ligeramente el pie | Aburrimiento |
| Brazos cruzados a la altura del pecho | Actitud a la defensiva |
| Caminar con las manos en los bolsillos o con los hombros encorvados | Abatimiento |
| Manos en las mejillas | Evaluación |
| Frotarse un ojo | Dudas |
| Tocarse ligeramente la nariz | Mentir, dudar o rechazar algo |
Para finalizar esta aportación un consejo si queremos descubrir aprender a interpretar adecuadamente el lenguaje del cuerpo es dedicar unos minutos al día a observar y analizar los gestos de otras personas.
Una estación del metro, un aeropuerto, una reunión social, unos grandes almacenes, etc. son lugares muy apropiados para ello, en estos lugares el despliegue de emociones es muy amplio: impaciencia, ilusión, alegría, ansiedad, tristeza, etc.
Otra forma de comenzar a aprender a interpretar este lenguaje es a través de los niños, los niños no saben en general esconder ni cambiar expresiones que no sienten, sus gestos son muy gráficos y sinceros.
Espero que les haya parecido interesante esta pequeña pero muy entretenida aportación, les aconsejo que dediquen un momento a analizar a la gente que nos rodea, sin que esperen siempre descubrir verdades, sobre todo porque eso lleva mucho estudio de por medio, pero al momento que llegas a descubrir algún gesto es muy simpático se los digo por experiencia.
Esta imagen que les dejo muestra algunos de los gestos más comunes y que ya les he brevemente explicado.
Un fuerte abrazo!!!